viernes, 12 de septiembre de 2014

Vale la pena...

Vale la pena atreverse a amar, a sentir, a vivir, a sufrir, a dejar de lado la perfección de la vida hasta la sensatez por un poco de locura, viviendo cada segundo de las decisiones correctas o erradas y jamás arrepentirte de lo que hiciste con amor y firme convicción, aunque el resultado no haya sido lo que esperabas..

lunes, 8 de septiembre de 2014

Tengo...

Tengo tanto miedo; de ti y de mi, de lo que pueda suceder. De que sin quererlo nos comencemos a necesitar mas, de que no nos dejemos de pensar, de que los juegos y el erotismo se salgan de lugar... 

Y de que el amor y la ilusión nos hagan llorar...

domingo, 17 de agosto de 2014

Y le volví a ver...

Mientras estuve en Canarias en mi ultimo viaje, muchas cosas ocurrieron y entre ellas sucedió algo imprevisto. No tenia planeado lo que ocurrió.

Días antes de mi viaje, estaba comprando los detalles que quería llevar, pasando por una estantería los ojos me llevaron a ellos, los chocolates que tanto le gustaban a ella. Nunca pensé en volverla a ver, solo pensé en llevarlos y dejárselos en la puerta, sin decir nada, que cuando ella los viera supiera que había estado allí.

Pase por la puerta de entrada de su edificio, me detuve y espere a que alguien abriera, pero no, nadie salia. Pasaban los minutos y nada, hasta después de dos horas, me canse de esperar, me estaba derritiendo del calor junto a los chocolates.

Tenia su numero, su viejo numero, ya habían pasado dos años desde la ultima vez, y procedí a marcarlo contestando ella...

Le dije que estaba allí cerca y que solo quería entregarle un obsequio, que solo me abriera la puerta del portal, y que no abriera la puerta de su apartamento hasta que me fuera. No venia a pedirle nada, y menos una oportunidad ni una explicación, solo dejarle un obsequio en su puerta.

Subí las escaleras y cuando iba a doblarme, la puerta se abrio y era ella, ella tal y como la recordaban mis ojos, me quede mudo, sin palabras al verla allí hasta que ella me dijo "hola".

Le entregue los chocolates y solo le dije que eran para ella, pues me acorde de ella cuando los vi en aquella estantería. Mi corazón estaba a mil cuando su mano rozo mi mano para tomar el obsequio que le traía.

Volvió a hipnotizarme su cara, su pelo, sus ojos y sus labios, dije adiós y me dirigí a la escalera, empece a dar pasos hacia abajo lentamente, tenia ganas de regresar y abrazarle, de besarle, de no soltarle nunca, mientras oía la puerta cerrarse tras de mi.

Y le volví a ver, le volví a soñar y le volví a dejar atrás...


viernes, 8 de agosto de 2014

Amores de carnicería...

En mi ultima tarde de mi viaje a Gran Canaria, España, fui a un conocido supermercado, uno que quedaba cerca de donde me estaba hospedando, la casa de un amigo.

Fui a buscar la cena, pues esa noche compartirianos las ultimas copas de vino. Fui a la carniceria y alli estaba una chica, la cual amablemente me atendió:

- "Buenas tardes cariño, que le servimos hoy..." , esa amabilidad me dejo un poco en traspiés, y le hice mi pedido de alitas de pollo adobadas. Cual fue mi sorpresa al ella decirme: - "cuanto le pongo mi amor..."

Ciertamente, le dije, que buen trato el de aquí, da gusto comprar de esta manera, lo malo que cuando nos toca la cajera, ni nos mira y solo nos pide el dinero, jajajja, casi como estando casado... jajajj..

Pues hice mi segundo pedido, de muslos desguezados de pollo, y continuo ella... : - " cariño así esta bien, se llevara otra cosa mi amor..." , si sigue así, dije para mi, me llevaba casi todo, jejej...

Y ahí surgió una conversación cuando le dije que me encantaba su trato, ella me pregunto que si era de por allí, a lo cual le dije que estaba de visita y que era mi ultimo día en la isla. Que pena, me dijo ella, diciéndome que le encanto hablar conmigo y que esperaba verme pronto, con esa sonrisa hasta el numero de teléfono me ofreció. 

Así es la vida a veces, se encuentra el amor en cualquier lugar y a destiempos, pues si hubiese ido antes, quien sabe que hubiese pasado.. Nada que perdí el numero por descuido, quien sabe lo que hubiese ocurrido...




domingo, 22 de junio de 2014

Luna...

Muchas veces veo la luna, su resplandor, algunas veces roja otras veces azul. 

Me quedo alucinando por su brillar, por su hermosura, que nada debe envidiar a otros astros del firmamento. Aunque se que se alimenta de la luz del sol, pero solo vale lo que veo, pues el sol no se puede mirar directamente, sin embargo la luna, la luna si. 

Aunque a veces se esconde y se queda en completa obscuridad, otras veces solo asoma un cuarto de su faz y otras a medias se puede observar.

¿Que lobo no se ha enamorado de la luna? o como dice una canción española, el toro enamorado de la luna.

Muchas veces me siento con una taza de café, de esos amargos y sin azúcar que últimamente tomo, pero al mirar la luna, siento un dulzor en mis labios. 

Que pena que estés tan lejos, que no pueda alcanzarte, que pena que yo no sea uno de los pocos hombres que haya tocado tus extrañas, que pena que nunca pueda llegar a ti.




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