lunes, 28 de marzo de 2011
La religión engorda
Un estudio encontró que asistir regularmente a los servicios religiosos se relacionaba con un mayor riesgo en la mediana edad
Una investigación reciente encuentra que las personas que asisten con frecuencia a servicios religiosos son significativamente más propensas a volverse obesas para cuando llegan a la mediana edad.
El estudio no prueba que asistir a los servicios engorde, ni explica por qué el peso podría relacionarse con la fe. Aún así, el hallazgo es sorprendente, sobre todo si se considera que las personas religiosas tienden a estar en mejor salud que las demás, señaló el autor del estudio Matthew J. Feinstein, estudiante médico de la Universidad de Northwestern en Chicago.
"Resalta un grupo en particular que parece estar en mayor riesgo de volverse obesos y quedarse obesos", dijo. "Es un grupo que podría beneficiarse de intervenciones dirigidas contra la obesidad, y de programas para su prevención".
Los científicos han estado estudiando las relaciones entre la conducta religiosa y la salud durante años, y han encontrado señales de que entre ambas hay una conexión positiva. Los estudios sugieren que una mayor participación religiosa, ya sea privada o pública, se relaciona con cosas como una mejor salud física, menos depresión y más felicidad, apuntó Jeff Levin, director del Programa sobre religión y salud poblacional de la Universidad de Baylor.
Pero los investigadores también han encontrado señales de que la gente que asiste a los servicios engorda más. En el nuevo estudio, que será hecho público el miércoles en una conferencia de la American Heart Association en Atlanta, los investigadores deseaban seguir a la gente con el tiempo para ver qué les sucedía. Examinaron un estudio anterior a largo plazo que dio seguimiento a 2,433 personas entre los 20 y los 32 años de edad a mediados de los 80. La mayoría de participantes eran mujeres y el 41 por ciento eran negros.
Luego de ajustar sus estadísticas para tomar en cuenta factores como la raza, los investigadores encontraron que el 32 por ciento de los que asistían al mayor número de servicios se hicieron obesos para la mediana edad, apuntó Feinstein.
En comparación, apenas el 22 por ciento de los que menos asistían a servicios se volvieron obesos. ¿Qué podría explicar la obesidad entre los que asisten a servicios con regularidad? Hay varias teorías.
Levin dijo que una posibilidad es que los que asisten a los servicios, junto con actividades como el estudio bíblico y los grupos de plegarias, podrían "estar sentados pasivamente en lugar de estar al aire libre en actividad física".
Señaló que además "muchas de las tradiciones culinarias que rodean a la religión no son particularmente sanas. Por ejemplo, los festines constantes de postres tras los servicios o los días de fiesta, el pollo frito, la comida kósher tradicional cocida con grasa de pollo, y cosas así".
Otra pregunta es cómo las personas religiosas pueden ser obesas y seguir teniendo buena salud. Feinstein dijo que el hecho de que menos sean fumadores podría explicarlo.
Sea como sea, dijo, el estudio apunta al papel que los lugares de adoración podrían desempeñar en la reducción de la obesidad.
"Pueden convertirse en parte de la solución", explicó el Dr. Daniel P. Sulmasy, profesor de medicina y ética de la Universidad de Chicago, tal vez al aumentar la concienciación de la obesidad y ofreciendo ferias de salud. "Los pastores, sobre todo los de vecindarios pobres, podrían abogar por programas para más productos frescos y menos comida rápida en sus vecindarios", añadió Sulmas
Y yo añado, mas entre latinos, si añadimos las "frituras Pro-Templo, empanadillas, alcapurrias, bacalaitos, etc.". Cada vez que salimos del "culto, nos vamos al Mcdonald, o cualquier otro "fast food" a seguir la conversación.
P.D. no pongo fotos de la iglesia que asistia en PR por no tener problemas, jajaja.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
A comer pasteles pa' Orocovis

Si desea saborear un rico pastel de masa relleno de carne de cerdo o pollo, este fin de semana tiene que darse un viajecito al pueblo de Orocovis, donde se celebra el Octavo Festival Nacional del Pastel Puertorriqueño.
Junto con la llegada de la temporada navideña viene uno de los manjares predilectos de la familia boricua: el pastel. Ya sean de masa de guineo, yautía, yuca, arroz o hasta de apio, los pasteles no faltan en la mesa durante estas festividades.
Aquí se podrán saborear pasteles de apio con bacalao, yuca, arroz, guineo; rellenos de longaniza, cerdo, pollo y hasta pasteles “sin mancha” que no tienen esos ingredientes característicos de los pasteles: guineo o plátano.
Las personas que se den cita no sólo disfrutarán del tradicional plato, sino que también gozarán de un variado programa de espectáculos artísticos, así como artesanías de artistas del patio y exposiciones y charlas agrícolas.
Otra de las atracciones principales es la competencia de quién come más pasteles de masa.
Las actividades comienzan hoy con las exposiciones desde las 10:00 de la mañana. Pero, en horas de la noche, será la apertura oficial con el grupo de baile Oroguaitiao seguido por Edwin Colón Zayas y su Taller Campesino.
El sábado será dedicado a la niñez. A partir de las 12:00 del mediodía habrá inflables y se presentará el espectáculo del Mundo de los Muñecos y Capullos del Arte. Desde las 8:00 de la noche se presentará el Ballet Folklórico Renacer.
La fiesta de pueblo continúa el domingo con la música del grupo Oroplena, la Rondalla Típica Orocoveña y Renacer Borincano. Mientras, el cierre estará a cargo del ballet Mariyandá y de Trilogía Jíbara y su grupo Típico Boricua.
El Festival Nacional del Pastel Puertorriqueño es una corporación sin fines de lucro, creada en Orocovis el 2 de julio de 2001, con el fin de realizar actividades que propendan a una mejor calidad de vida y a la unificación de la familia, así como a la difusión de nuestra cultura.
Pasteles sin mancha o ‘gourmet’

Orocovis.- De arroz, yuca o guineo. Sin mancha o gourmet. No importa de qué sean, los pasteles son una de esas delicias de los boricuas. Tan es así que en Orocovis lo glorifican, al punto de dedicarles un gran festival.
Desde el viernes y hasta ayer muchos puertorriqueños pudieron disfrutar del Octavo Festival Nacional del Pastel Puertorriqueño, donde el tradicional platillo de la mesa boricua se ha hecho acompañar de las aclamadas frituras, los refrescantes jugos naturales y frapés, la siempre presente cervecita, una exquisita exhibición de artesanías y un puñado de virtuosos de la música típica para hacer las delicias del local y del visitante en el comienzo de las fiestas navideñas.
“Vine a probar los pasteles, que no los había probado nunca. Están buenísimos”, expresó Miguel Negrón Colón, de Barceloneta.
“Este año me tocó a mí venir a tocar. Siempre venimos con la familia a disfrutar de diferentes festivales y éste es uno de los que más me gusta. Estamos contentos de disfrutar de estos manjares que son apetitosos”, agregó Junior Aponte, del grupo Café Colao y quien llegó desde Yauco.
Los kioscos de comida ofrecían distintas versiones del pastel, tan solicitado en esta época de Navidad. Que si el pastel sin mancha, el pastel gourmet, o simplemente un pastel “normal”. Los asistentes tienen para escoger.
Doña Victoria Hernández Hernández explicó a PRIMERA HORA que su pastel sin mancha –porque no lleva guineo ni plátano- nació como un deseo de complacer a su esposo, a quien el pastel regular le caía mal. “Mi esposo decía que el pastel con mancha lo ‘repetía’, o sea, que le caía mal. Entonces, hicimos este pastel con yautía, calabaza, apio y yuca, que se puede rellenar con pollo, cerdo o garbanzos, como los tradicionales”, manifestó doña Victoria.
Feligreses de la Iglesia Ebenezer eran los que vendían los pasteles gourmet. “Son distintos, diferentes... Tiene cinco variedades de carne, masa, repollo, garbanzo y pimiento. Es hecho con carne de pollo, carne de cerdo, carne de tasajo, jamón, chorizo. Lo que lo hace diferente es que está envuelto en una hoja de repollo”, contó Lourdes Meléndez.
viernes, 4 de abril de 2008
Alcapurrias de contrabando
El intento de introducir materiales prohibidos en las cárceles del País tomó otro giro sorpresivo, cuando tres ex convictos fueron sorprendidos no sólo intentando entrar drogas, dinero en efectivo, cigarrillos, gorras de peloteros y camisas al Campamento Penal Zarzal de Río Grande, sino que también intentaban entregar clandestinamente allí a los reclusos unas suculentas alcapurrias repletas de carne así como dos litros de "ron de la tierra" (ron cañita) y cuatro películas porno.
Uno de los ex convictos arrestados en esta increíble "transacción", había salido de esta prisión hace escasamente dos semanas, tras cumplir una larga condena.
El trío, el cual viajaba en un auto Pontiack Grand Prix, fue sorprendido mientras intentaban entregar a los presos del campamento penal unas ocho bolsas repletas de cocaína, $5,905 en efectivo, seis celulares (moviles), 16 cajas de cigarrillos y las seis suculentas alcapurrias repletas de carne de "esquina a esquina" dando margen a sospechar que éstos pidieron donde las compraron que las preparan a su "gusto" y no estuviesen "ciegas" (casi sin carne) como ocurre en ocasiones, y para colmo las cuatro películas "porno"
También los ex convictos detenidos llevaban consigo dos litros de "ron caña" puro, los cuales de haber sido introducidos a este penal hubiera producido una "gran nota" a los presos que lo tomaran.
Tendremos que pensar en cambiar un poco la dieta de estos ¨pobres¨ presos y de vez en cuando dejarles comer unas cuantas suculentas alcapurrias de Carne, de jueyes o de pollo, o quizas unas empanadillas de chapin, y asi ver si se comportan mejor. Lo de ron cañita, ya es otra cosa. Lo que si al menos dejarles comer unos pastelitos de arroz o yuca, que eso no le hace daño a nadie.
jueves, 13 de marzo de 2008
Yuca al mojo de ajo
Mi mujer es española y su primer viaje a Puerto Rico lo hizo en el Verano del 98. Fueron dos semanas recorriendo
Puerto Rico me sabía a algo que no consigo definir todavía, algo que deja un buen sabor de boca, a pesar de sus problemas sociales, de criminalidad, de drogas, etc. La ruta de la costa noreste sabe, eminentemente, a alcapurria, a bacalaito, a Piña Colada, a dulce de coco, a tostones con ajo, a mofongo relleno de camarones, a café y leche fresca y a yuca con mojo.
La alcapurria es una especie de croqueta que se elabora con yautía, que es un tubérculo, plátano verde y un poco de calabaza rallados con la técnica del guayo que heredamos de los tainos. Se forma la masa con textura un poco acuosa, a la que se le da forma en una hoja de plátano y se le rellena con carne de res molida o carne guisada de jueyes, que son unos cangrejos de mangle. Se fríe en abundante aceite hirviendo, como acostumbraban a hacer los africanos, y se va volteando, hasta dorarse por completo, quedando crujiente por fuera y blanda por dentro.
Prosiguiendo el camino hasta llegar a unos kioscos hechos de madera y planchas de zinc entre playa y carretera , se puede encontrar los sorullos, que es una croqueta de harina de maíz que a veces se rellena de queso y que se derrite al freír; tacos de masa suave como las empanadilla y con toda clase de rellenos, carne, pollo o juey, que se fríe hasta quedar crujiente, empanadillas fritas, rellenas con los mismos ingredientes o con chapín, un tipo de pescado, papa o panapén majado rellenos de carne de pollo o res, rebozadas y fritas también en abundante aceite, piononos, elaborados con plátano maduro frito y carne molida, tostones de plátano o de panapén, mofongo de plátano y lo que mas le gusto a mi esposa, yuca al mojo de ajo.
Mi esposa nunca había visto estas ¨fritangas¨, ni conocía la yuca, ni la yautía, pero los sabores que pudo apreciar les encantaron. Hoy en día en canarias, gracias a la inmigración de muchos sudamericanos podemos encontrar algunos de los ingredientes, como la yuca, para elaborar en casa estos ¨manjares¨ de la cocina popular. Así que deben imaginar que es lo mas que se prepara en mi casa, pues que va a ser, ¨
Ingredientes:
1 Kilo de yuca
1 cabeza de ajos
1 taza de aceite de maiz o de oliva
1/2 cucharada de sal
2 o 3 cucharadas de vinagre, Sal a gusto,
1 cubito maggie de pollo,
400 Gramos de cebollas en rebanadas
1 hoja de laurel
Hierva la yuca, sal y ½ cabeza de ajos a fuego moderado hasta que este blanda.
Prepara tremenda sambumbia con la cebolla, la otra ½ cabeza de ajos, la hoja de laurel, el aceite, el vinagre, cubito de pollo y 1 taza del agua donde se hirvió la yuca.
Deja hervir todo esto por unos 20 minutos.
Ahora métele la yuca y los ajos y deje hervir otro ratito hasta que absorba el sabor.
Se puede comer tanto fría como caliente.
¡Buen provecho!
